Plato de cerámica con acabado blanco y forma recortada, con líneas suaves que crean un aspecto ligero y elegante. El relieve con motivos florales y pequeñas mariposas aporta un detalle discreto y armonioso, manteniendo la simplicidad de la pieza. Ideal para servir postres, tartas o pequeños aperitivos, se adapta fácilmente a diferentes ocasiones. Una pieza versátil que ayuda a que la mesa sea más cuidada y agradable.